4 de septiembre de 2015

Humildad no es lo mismo que pobreza

Cuando escuchas el discurso político de gobierno y oposición, las noticias en radio y tv, algunas expresiones de entrevistados, indistintamente su postura política, e inclusive en el discurso cotidiano de cualquier habitante de este país, suelo oír una palabra que se repite incesantemente: Humildad. Me parecen que merecen una revisión. 
Según el Diccionario de la Real Academia Española la humildad tiene tres acepciones:
1. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.
2. Bajeza de nacimiento o de otra cualquier especie.
3. Sumisión, rendimiento. 
    Analicemos esta palabra tan usada en el país en expresiones que se refieren a la condición socioeconómica de la población, ej. "la clase humilde, la clase obrera", "... que viene de la clase humilde...", "...la gente humilde..."

    En la primera acepción la humildad hace referencia a un nivel de autoconciencia de la que carece el venezolano, aún no tenemos la capacidad de visualizar nuestras fortalezas ni nuestras debilidades y limitaciones, por ejemplo aún nos creemos un país rico a pesar de las demostraciones de la debacle económica por la que pasa el país y tanto los "hijos de la revolución" quienes esperan la asignación de su vivienda digna porque se lo merecen (sin haber hecho nada para ganársela, más allá de garantizar el voto), como los opositores que sólo buscan su parcela de poder en ese futuro cambio de gobierno, que cada vez está más lejos, más esos irresponsables que no se interesan por el destino del país y que sólo esperan que les lancen caramelos para agarrarlos, vengan de donde vengan, creen que sólo por tener petróleo en el país, nos convierte en ricos. Como si no se hubiese demostrado que se puede despilfarrar una fortuna hasta quedar en la más absoluta pobreza.
    Otro aspecto representativo que nos aleja de esta acepción de humildad, es la constante falta de respeto por el otro y por ende por uno mismo, lo que indica que somos ciegos ante nuestras limitaciones. Me refiero al vivismo criollo que está más presente que nunca. Sólo conversa con cualquier persona del tema de moda (las filas para comprar alimentos) y siempre saldrán elementos que te indicarán que el vivismo está "vivito y coleando"
    En la segunda acepción, a mi modo de ver, no aplica, ya que para mi carece de sentido eso de "bajeza de nacimiento" en nuestra cultura ajena a la "realeza", aquí no estamos ni hemos estado nunca en una monarquía, de donde proviene la expresión. Sin embargo, como suele usarse la palabra humildad como sinónimo de pobreza, me estoy preguntando si entonces ¿no será un uso peyorativo cuando se le llama a los pobres humildes? Sobre todo desde el discurso del gobierno, porque eso de "bajeza de nacimiento..." Además, también es del conocimiento público los rasgos monárquicos del régimen.
    Esta última acepción debo reconocer que me puso a pensar. Yo no creo que el venezolano sea sumiso, pero si es cómodo y sobre todo es agradecido, es lo que podría verse en muchos los seguidores del régimen y creo que es lo que les permite decir "rodilla en tierra con...", los otros lo gritan por comodidad (Sobre Fortalezas revisa aquí).
    Una persona humilde no teme ni se avergüenza de ser pobre o rica, sabe reconocer sus defectos, deficiencias, errores, pero también reconoce sus virtudes, aunque estas últimas no las reconozca necesariamente en voz alta, pero si para sí mismas.
    El venezolano, como se ha explicado en una entrada anterior sobre sus fortalezas, cuenta con la característica de ser una persona agradecida, y también no es humilde y carece de autocontrol.
    En esta actual Venezuela hay mucha gente pobre, pero hay pocas personas humildes.

    Nota: Publicado originalmente el 02/09/14.
             Recuperado el 04/09/15

    2 comentarios: